¿Armonía?…¡Qué aburrimiento!

O eso pensé yo durante muchísimos años en mi práctica con la guitarra.

Es muy conocido ,en el mundo de los músicos, el debate sobre si la armonía es esencial o no a la hora de aprender y formarse. Hoy no vengo aquí a posicionarme sino a contaros mi historia personal.




Estaba una noche improvisando blues en una fiesta en casa de una amiga de la universidad en Barcelona. Obviamente en la fiesta había mas músicos tocando, entre ellos el novio de mi amiga, y recuerdo que me dijo: “tío si aprendieras armonía y teoría musical serías un máquina, te ayudaría muchísimo a la hora de improvisar y componer”.

Yo en ese momento recuerdo pensar: ¡Bah! eso requiere mucho esfuerzo y además es mas guay dejarse llevar por el corazón y tirar a muerte con las 4 cosas que sabia por aquel entonces (los acordes mayores, menores, séptima, la escala pentatónica y poco mas). Realmente con esas 4 cosas pasé gran parte de mi carrera con la guitarra y es cierto que muchos músicos (grandes músicos) han desarrollado la suya con esos mismos recursos ¡o incluso menos!. Yo me sentía mucho mas cerca de los Stones y de los músicos de blues del Mississippi donde realmente no eran imprescindibles mas conocimientos. Y llegué a disfrutar profundamente.

Sin embargo llegó un momento en el que todo aquello se me quedó pequeño, me llegué a aburrir de estar tocando siempre lo mismo, sonando siempre igual, la misma escala, los mismos acordes…incluso llegué a pasar bastante tiempo sin tocar por desmotivación.

Después llegó lo que me gusta llamar como mi `renacer´como músico. Empecé a interesarme por estilos más complejos y nuevos sonidos (todo ahora mas cerca del jazz, del flamenco..) músicas mas complejas rítmica-, técnica-, y lo que aquí nos trae, armónicamente. Este nuevo despertar me hizo volver a flipar con la guitarra, a ilusionarme como cuando empecé, a sentirme un novato, a no tener ni p…idea.

Sobre todo al interesarme por aprender mas acerca del jazz me metí de lleno en el mundo de la armonía, entender los colores de las escalas, porqué la música suena de una determinada manera, qué suena bien, qué suena mal…Fue todo un proceso muy natural, pero aún a día de hoy me sigue maravillando. Me hizo contemplar la música desde otro lugar, como si a un miope que vislumbra los objetos a duras penas le colocan unas gafas calibradas. Aprendí más y amé más la música, y entendí la frase del novio de mi amiga en aquella fiesta, y me reconocí como un ingenuo pero aún así di gracias por todo lo recorrido.

No digo que saber armonía sea imprescindible. Tampoco es imprescindible viajar, ¡pero está guapísimo! y te abre mucho los ojos.

Creo que depende del músico en sí y del momento en el que se encuentre. Aprende armonía si algo dentro de ti te pide saber más, pero tampoco te fuerces (es sólo mi consejo). Disfruta del aprendizaje, es un camino maravilloso.



Si te interesa este tema y te apetece adentrarte en el mundo de la armonía no te pierdas nuestra serie de vídeos de Youtube: armonía para dummies ;)


Un saludo, y ¡¡que no pare la música!!